SOP o SOMP (síndrome ovárico metabólico poliendocrino): guía clínica
El síndrome de ovario poliquístico (SOP), renombrado en mayo de 2026 como síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), es un trastorno endocrino frecuente en mujeres en edad fértil (afecta al 8-13% según criterios) caracterizado por ciclos menstruales irregulares, exceso de andrógenos, resistencia a la insulina en la mayoría de casos y, a menudo, ovarios de aspecto poliquístico en la ecografía. Ambos nombres (SOP y SOMP) conviven durante la transición. Se diagnostica por los criterios Rotterdam (2 de 3), no por la ecografía aislada. Su tratamiento se organiza por objetivos: regularizar el ciclo, controlar hirsutismo y acné, mejorar la resistencia a la insulina y, cuando se busca embarazo, la fertilidad.
¿Qué es el SOP (ahora SOMP) y por qué importa?
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) —renombrado en mayo de 2026 como síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) tras un consenso global publicado en *The Lancet*— es el trastorno endocrino más frecuente en mujeres en edad reproductiva. Afecta aproximadamente al 8-13% de las mujeres según los criterios diagnósticos que se apliquen, y hasta un 70% de los casos permanece sin diagnosticar.
A pesar del nombre antiguo, no es una enfermedad de "ovarios enfermos": es un síndrome poliendocrino y metabólico con tres ejes centrales:
- Alteración de la ovulación (ciclos irregulares, anovulación crónica, subfertilidad).
- Exceso de andrógenos (hirsutismo, acné, alopecia androgénica, en analítica testosterona alta o SHBG baja).
- Componente metabólico: resistencia a la insulina, que aparece en la mayoría de mujeres con SOP/SOMP (independientemente del peso corporal), y que explica muchas de las consecuencias a largo plazo (aumento de peso difícil de perder, mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, esteatosis hepática). El propio cambio de nombre a *poliendocrino metabólico ovárico* reconoce que este componente es central, no secundario.
El SOP/SOMP no se cura, pero se controla bien. Y aunque muchas mujeres lo asocian solo con "menstruaciones irregulares", el manejo va mucho más allá: implica salud reproductiva, dermatológica, metabólica, cardiovascular y de salud mental a lo largo de toda la vida.
SOP o SOMP: por qué ha cambiado el nombre en 2026
En mayo de 2026, un consorcio internacional de 56 organizaciones sanitarias (Endocrine Society, American Society for Reproductive Medicine, ESHRE, International Androgen Excess and PCOS Society, entre otras) publicó en *The Lancet* el resultado de un proceso de consenso multi-etapa que se venía trabajando desde hace más de una década: el síndrome de ovario poliquístico pasa a llamarse síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) — *polyendocrine metabolic ovarian syndrome (PMOS)* en inglés.
El proceso, liderado por la profesora Helena Teede (Monash University), incluyó tres encuestas Delphi con más de 22.000 personas entre pacientes, clínicos e investigadores, workshops de grupos nominales y evaluación de aceptabilidad. No es un cambio cosmético: responde a tres problemas del nombre antiguo:
- "Poliquístico" es anatómicamente engañoso. Los llamados "quistes" no son quistes verdaderos: son folículos ováricos detenidos en distintas fases de maduración. Hay mujeres con el diagnóstico sin "ovarios poliquísticos" en la ecografía, y mujeres con folículos múltiples que no cumplen criterios de la enfermedad.
- Oculta la naturaleza multisistémica. El SOP/SOMP es una enfermedad endocrina, metabólica, dermatológica, reproductiva y con impacto en salud mental — no un problema aislado de los ovarios. El nombre antiguo contribuyó durante décadas a diagnósticos retrasados y a un manejo fragmentado entre especialidades.
- El componente metabólico se invisibilizaba. La resistencia a la insulina y el hiperinsulinismo, presentes en la mayoría de casos, explican gran parte de la fisiopatología y del pronóstico a largo plazo (diabetes tipo 2, riesgo cardiovascular, esteatosis hepática). No incluirlo en el nombre era ocultarlo.
Desglose del nuevo nombre:
- Poliendocrino: no involucra un solo eje hormonal sino varios (insulina, andrógenos, LH/FSH, y a menudo cortisol).
- Metabólico: la resistencia a la insulina es un pilar fisiopatológico, no una complicación secundaria.
- Ovárico: la disfunción del ovario (hiperandrogenismo, oligo o anovulación) sigue siendo un componente reconocible y central.
Qué implica en la práctica clínica: nada cambia en cómo se diagnostica ni se trata la enfermedad. Los criterios Rotterdam siguen vigentes, los tratamientos también. La próxima *International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management*, prevista para 2028, ya usará el nombre nuevo plenamente. En este período de transición de aproximadamente 3 años, ambos términos conviven: es habitual encontrar "SOP", "SOMP", "SOP/SOMP" o incluso "PCOS/PMOS" en literatura médica, informes clínicos y comunicación con pacientes.
En esta guía usamos SOP como término principal porque sigue siendo la forma en la que la gran mayoría de mujeres buscan información y en la que aparece en historias clínicas anteriores a 2026, pero cada mención se refiere igualmente al síndrome ovárico metabólico poliendocrino.
Cómo se diagnostica: los criterios Rotterdam
El diagnóstico se basa en los criterios Rotterdam (2003), reafirmados por las guías internacionales ESHRE/ASRM en su actualización de 2018 y 2023. Se requiere cumplir al menos 2 de estos 3 criterios, tras descartar otras causas:
1. Oligo-ovulación o anovulación: ciclos menstruales infrecuentes (≥ 35 días entre reglas), o menos de 8 ciclos al año, o amenorrea. 2. Hiperandrogenismo clínico o bioquímico: signos físicos (hirsutismo, acné persistente en adulta, alopecia androgénica) o analítica con andrógenos elevados (testosterona total o libre, o SHBG baja). 3. Ovarios poliquísticos en ecografía o marcadores equivalentes: ≥ 20 folículos por ovario y/o volumen ovárico ≥ 10 mL en ecografía transvaginal, o AMH elevada por encima del umbral de laboratorio (la guía 2023 acepta AMH como equivalente a la ecografía).
A partir de qué 2 de los 3 se cumplen, se describen fenotipos (A, B, C, D) con implicaciones metabólicas distintas. El fenotipo A (los 3 criterios) es el más severo metabólicamente; el fenotipo D (ovulación normal pero ovarios poliquísticos e hiperandrogenismo) el más leve.
Antes de diagnosticar SOP hay que descartar otras causas que pueden producir hallazgos similares: hiperprolactinemia, hipotiroidismo, hiperplasia suprarrenal congénita no clásica (17-hidroxiprogesterona), tumores productores de andrógenos, síndrome de Cushing. Por eso el diagnóstico se hace en consulta, no por autoanálisis con una ecografía en la mano.
Manifestaciones clínicas: mucho más que menstruaciones irregulares
Los signos y síntomas del SOP varían mucho entre mujeres. Los más habituales:
- Ciclos menstruales irregulares: más largos de lo habitual (> 35 días), menos frecuentes (< 8-9 al año), ausencia prolongada de reglas.
- Hirsutismo: crecimiento de vello grueso y oscuro en zonas típicamente masculinas (cara, cuello, pecho, abdomen bajo, espalda, muslos). Se cuantifica con la escala Ferriman-Gallwey.
- Acné persistente en edad adulta o que empeora con el ciclo, especialmente en zonas hormonales (mandíbula, cuello, pecho, espalda).
- Alopecia androgénica: adelgazamiento de pelo en la coronilla, entradas.
- Aumento de peso o dificultad para perderlo, sobre todo con acumulación abdominal.
- Acantosis nigricans: manchas oscuras aterciopeladas en pliegues (cuello, axilas, ingles), signo cutáneo de resistencia a la insulina.
- Dificultades para quedarse embarazada: la anovulación es una de las causas más frecuentes de subfertilidad femenina.
- Cambios anímicos: mayor prevalencia de ansiedad y depresión, en parte por los propios síntomas físicos y en parte por mecanismos hormonales.
Hay pacientes con SOP casi asintomáticas (fenotipos leves, ovarios poliquísticos en ecografía como hallazgo casual) y otras con manifestaciones intensas desde la adolescencia. Ver detalles en la guía específica de síntomas del SOP.
El eje metabólico: resistencia a la insulina
Un porcentaje alto de mujeres con SOP (estimaciones del 50-70%, más en fenotipos severos) presenta resistencia a la insulina, y esto ocurre independientemente del peso corporal: hay pacientes con IMC normal que tienen SOP con resistencia insulínica marcada.
La resistencia a la insulina en SOP tiene consecuencias:
- Empeora el hiperandrogenismo (la insulina alta estimula la producción de andrógenos por el ovario y baja la SHBG).
- Dificulta la ovulación y perpetúa el círculo del SOP.
- Predispone a la diabetes tipo 2 con el tiempo: las mujeres con SOP tienen 4 veces más riesgo de desarrollar diabetes que la población general.
- Aumenta el riesgo cardiovascular y de esteatosis hepática ("hígado graso").
Por eso trabajar la resistencia a la insulina es una de las palancas más rentables del tratamiento del SOP, incluso en mujeres delgadas. Los pilares son actividad física regular (sobre todo trabajo de fuerza), alimentación estructurada (patrón mediterráneo, hidratos con criterio, proteína suficiente) y, cuando está clínicamente indicado, metformina u otros fármacos. Ver detalles en la guía específica de SOP y resistencia a la insulina.
Tratamiento: no hay uno, hay varios objetivos
El tratamiento del SOP no es un protocolo único: se organiza por objetivos según la prioridad clínica de cada paciente y del momento de su vida.
Objetivo: regularizar el ciclo menstrual y evitar hiperplasia endometrial. Anticonceptivos hormonales combinados (píldora, anillo, parche) son la primera línea en mujeres que no buscan embarazo. Regularizan el ciclo, protegen el endometrio, y de paso mejoran hirsutismo y acné. En mujeres que no toleran anticonceptivos o tienen contraindicación, se pueden usar progestágenos cíclicos para inducir sangrados regulares.
Objetivo: controlar hirsutismo y acné. Anticonceptivos combinados también son primera línea. Cuando el hirsutismo es marcado y no responde, se añaden antiandrógenos (espironolactona) siempre con anticoncepción concomitante por riesgo teratogénico. Complementos dermatológicos (tratamiento tópico del acné, láser o fotodepilación para vello).
Objetivo: mejorar la resistencia a la insulina y prevenir diabetes. Cambios de estilo de vida (nutrición, ejercicio de fuerza) son la base. Cuando hay resistencia marcada, prediabetes, o dificultad para perder peso pese al trabajo bien hecho, la metformina es el fármaco de primera línea. En obesidad establecida se valoran también análogos de GLP-1 bajo indicación específica.
Objetivo: quedarse embarazada. Si la anovulación es el problema, primera línea es letrozol (inducción de la ovulación con evidencia mejor que clomifeno). Metformina puede coadyuvar. Si no hay respuesta o hay otros factores, se avanza a reproducción asistida. Ver detalles en la guía de SOP y embarazo/fertilidad.
Objetivo: salud metabólica y cardiovascular a largo plazo. Es el objetivo que más se descuida y probablemente el más importante. Vigilar peso, glucemia, HbA1c, perfil lipídico, tensión arterial, salud hepática. No es "tratamiento" en el sentido convencional, es seguimiento clínico estructurado durante décadas.
Seguimiento: SOP es de por vida
El SOP no se cura y sus manifestaciones cambian con la edad:
- Adolescencia y edad fértil: predominan menstruaciones irregulares, hirsutismo, acné, dificultades de fertilidad.
- 30-45 años: aumentan las complicaciones metabólicas (aumento de peso, resistencia a la insulina, prediabetes, hígado graso).
- Perimenopausia y menopausia: los ciclos irregulares dejan de ser un problema (todos lo son en esa etapa), pero el riesgo cardiovascular y metabólico persiste. Muchas mujeres con SOP no diagnosticado "descubren" el diagnóstico retrospectivamente cuando aparecen las consecuencias metabólicas.
Un seguimiento razonable incluye:
- Revisión clínica anual con analítica: glucemia, insulina/HOMA-IR o HbA1c según caso, perfil lipídico, función hepática, andrógenos si hay clínica activa.
- Control de peso, tensión arterial y perímetro abdominal.
- Ajuste del tratamiento farmacológico según cambios de fase vital (planificación de embarazo, postparto, perimenopausia).
- Cribado de comorbilidades cuando corresponda: síndrome de apnea obstructiva del sueño (más frecuente en SOP con obesidad), esteatosis hepática, depresión y ansiedad.
La clave es entender que el SOP es un diagnóstico crónico que acompaña a la mujer toda su vida y que la calidad del seguimiento importa tanto o más que el tratamiento inicial.
Preguntas frecuentes
¿Por qué ahora el SOP se llama SOMP?
En mayo de 2026 un consorcio internacional de 56 organizaciones sanitarias (Endocrine Society, ASRM, ESHRE, entre otras) publicó en The Lancet el resultado de un consenso global de más de 10 años: el 'síndrome de ovario poliquístico' pasa a llamarse 'síndrome ovárico metabólico poliendocrino' (SOMP; PMOS en inglés). El motivo: el nombre antiguo es anatómicamente engañoso (los llamados 'quistes' son en realidad folículos ováricos detenidos, no quistes verdaderos) y oculta la naturaleza multisistémica de la enfermedad, que va mucho más allá del ovario e incluye componentes endocrino, metabólico, dermatológico, reproductivo y de salud mental. El diagnóstico y el tratamiento no cambian; ambos nombres convivirán unos 3 años y la próxima guía internacional de 2028 usará ya SOMP como término principal.
¿SOMP y SOP son la misma enfermedad?
Sí, es exactamente la misma enfermedad, solo cambia el nombre. Todos los diagnósticos previos de SOP siguen siendo válidos y todo el tratamiento en curso continúa igual. En informes médicos y en literatura científica seguirás viendo ambos términos, y a veces la forma combinada 'SOP/SOMP' o 'PCOS/PMOS', durante el período de transición que las guías internacionales estiman en unos 3 años.
¿Se cura el síndrome de ovario poliquístico (SOP/SOMP)?
No. El SOP/SOMP es un diagnóstico crónico que se controla bien pero no desaparece. Lo que sí ocurre es que sus manifestaciones cambian con las etapas de la vida: los ciclos irregulares y la dificultad de fertilidad predominan en edad reproductiva, mientras que las consecuencias metabólicas (peso, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2) ganan peso a partir de los 35-45 años.
Tengo ovarios poliquísticos en la ecografía pero no otros síntomas, ¿tengo SOP?
No necesariamente. El diagnóstico requiere cumplir al menos 2 de los 3 criterios Rotterdam (ciclos irregulares, hiperandrogenismo, ovarios poliquísticos en eco o AMH elevada). Tener solo el hallazgo ecográfico de 'ovarios poliquísticos' sin ninguna otra alteración es una situación relativamente frecuente que no cumple criterios de SOP.
¿Se puede tener SOP estando delgada?
Sí. Aunque el SOP se asocia con más frecuencia con sobrepeso, existe el llamado 'SOP con IMC normal' (aproximadamente el 20% de los casos), que puede tener resistencia a la insulina y todas las demás características. No estar por encima del peso no descarta el diagnóstico ni exime del seguimiento metabólico.
¿La píldora anticonceptiva cura el SOP o solo lo enmascara?
Ninguna de las dos cosas exactamente. Los anticonceptivos combinados no curan el SOP, pero tampoco lo enmascaran: son tratamiento sintomático eficaz para regular el ciclo, proteger el endometrio y mejorar hirsutismo/acné. Al retirar la píldora, los síntomas propios del SOP reaparecen. Es una herramienta útil en su ventana de indicación, ni más ni menos.
¿Puedo quedarme embarazada teniendo SOP?
Sí, en la mayoría de casos. Muchas mujeres con SOP consiguen embarazo espontáneo, especialmente si el eje metabólico está controlado. Cuando la anovulación es el problema, existen tratamientos de inducción de la ovulación (letrozol como primera línea) con buenos resultados. En casos que no responden, la reproducción asistida es una opción con buenos porcentajes de éxito.
¿Tengo más riesgo de diabetes por tener SOP?
Sí. Las mujeres con SOP tienen aproximadamente 4 veces más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de la vida que las mujeres sin SOP. Este riesgo es mayor en fenotipos con hiperandrogenismo y resistencia a la insulina marcada. Es una de las razones por las que el seguimiento clínico estructurado es tan importante.
¿Puedo tomar suplementos como inositol por mi cuenta?
El inositol (mio-inositol combinado con d-quiro-inositol en proporción 40:1) tiene evidencia moderada de mejora del perfil metabólico y de los ciclos menstruales en algunas mujeres con SOP. No es tratamiento de primera línea universal, pero puede plantearse en casos concretos. Como cualquier decisión terapéutica, se valora en consulta según el perfil de cada paciente. Comprar suplementos por internet sin criterio no es sustitutivo de una valoración clínica.
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Ver consulta inicialContenido médico redactado y revisado por la Dra. Cristina Pardo de Santayana, médico especialista en endocrinología y nutrición, colegiada nº 282877089 en el ICOMEM.
Última revisión: · Última actualización: · Ejerce en HM Hospitales — HM Torrelodones.
Esta información es divulgativa y no sustituye a una consulta médica individual. No atendemos urgencias: en caso de emergencia, llama al 112.